RECETAS
Revuelto de espinacas con bacalao ahumado

Cuando uno se queda sin ideas para la cocina, una de las recetas que más rápido vienen a la mente es el revuelto de espinacas. Se trata de una receta sencilla, rápida y muy fácil de adaptar. Puede servirse como entrante, como cena ligera o como base de un plato más completo si se acompaña con huevo, queso, setas, frutos secos o algún producto de mar.
Las espinacas, fuente de energía indiscutible, funcionan muy bien en sartén porque se cocinan en pocos minutos, reducen mucho su volumen y absorben fácilmente el sabor del aceite, el ajo y otros acompañamientos.
Cómo preparar un revuelto de espinacas
El revuelto de espinacas parte casi siempre de una base muy sencilla: espinacas frescas o congeladas salteadas con aceite de oliva y ajo. A partir de ahí, admite muchas variantes. Una de las más clásicas es la espinaca revuelta con huevo, donde el huevo se incorpora al final, a fuego suave, para que quede cremoso y no se seque.
También es habitual preparar revuelto de espinacas y champiñones. En este caso, conviene saltear primero los champiñones, porque sueltan agua y necesitan más tiempo de cocción que las espinacas. Otra opción es el revuelto de espinaca y queso, especialmente con quesos suaves o ligeramente ácidos, como ricotta, feta o queso de cabra.
Los frutos secos y semillas también funcionan muy bien en este tipo de recetas. Los piñones tostados son una combinación clásica con espinacas, mientras que las nueces, almendras laminadas o incluso pistachos aportan textura y un punto más crujiente.
Una forma diferente de servirlo
En esta receta proponemos presentar el revuelto de espinacas como plato principal, servido sobre un blini grande calentado unos segundos. El blini aporta una base tierna y ligeramente esponjosa, que recoge bien el salteado y permite servirlo de una forma distinta.
El delicado Lomo de Bacalao Ahumado se incorpora al final, cortado en dados pequeños y sin pasar por la sartén. Así mantiene mejor su textura y se atempera con el propio calor de las espinacas. Los piñones tostados completan el plato con un punto crujiente.
- 120 g Lomo de Bacalao Ahumado
- 3 blinis
- 1 bolsa de espinacas frescas
- 1 puñado de piñones
- 1 diente de ajo
- Uvas pasas
- AOVE
- Sal
Calienta una sartén sin aceite a fuego medio y tuesta los piñones hasta que estén ligeramente dorados. Vigílalos de cerca, porque se queman con facilidad. Retíralos y reserva.
En la misma sartén, incorpora un chorrito de AOVE y caliéntalo a fuego medio. Añade el ajo picado fino y las uvas pasas, y cocina unos segundos, hasta que el ajo empiece a tomar color sin llegar a dorarse demasiado.
Añade una primera parte de las espinacas y espera a que reduzcan antes de incorporar el resto. No las pongas todas a la vez, porque ocuparán demasiado volumen en la sartén.
Saltea con una pizca de sal hasta que estén tiernas y brillantes. En cuanto pierdan volumen, estarán listas. Evita cocinarlas demasiado para que no se oscurezcan ni suelten demasiada agua.
Incorpora los piñones tostados al salteado de espinacas, remueve brevemente y retira del fuego.
A continuación, calienta cada blini durante unos 20 segundos en el microondas o unos segundos en una sartén seca, a fuego suave. Colócalos como base en los platos de servicio.
Distribuye las espinacas salteadas sobre cada blini, procurando que queden bien repartidas y sin exceso de líquido.
Corta el Lomo de Bacalao Ahumado en dados pequeños y colócalos sobre las espinacas, sin calentarlos en la sartén. El calor del revuelto será suficiente para atemperarlos sin alterar su textura. Sirve al momento para que todos los ingredientes mantengan su jugosidad.
- Pescado
- Glúten
- Lácteos
- Frutos con cascara
- Huevos
- Crustáceos








