RECETAS
Carpaccio de calabacín con salmón ahumado

Hay platos que, aunque a primera vista parezcan sencillos, lo tienen todo. Y esos son los que sin necesidad de complicarse demasiado, nos brindan sabor, elegancia… Este carpaccio de calabacín con Salmón Ahumado es uno de ellos.
Una receta fresca y sin cocinado, ideal para días de calor o como entrante ligero y diferente. Solo necesitas ingredientes de calidad y un buen corte de cuchillo (o mandolina) para preparar una propuesta deliciosa en menos de 10 minutos.
Cuando pensamos en un carpaccio, es probable que lo primero que se nos venga a la cabeza sean los de carne cruda. No andaremos desencaminados, porque fue precisamente así como se originaron. Fue en Venecia en la década de 1950 y concretamente en el Harry’s Bar -aquí también se inventó el famoso cóctel bellini- donde se preparó por primera vez. Giuseppe Cipriani lo elaboró para la condesa Amalia Nani Mocenigo y desde entonces, se convirtió en un éxito.
Aunque originalmente nacieran así, hoy se reinterpretan con muchísimos ingredientes: desde vegetales como tomate, patata o setas, hasta pescados y mariscos como gambas, bacalao ahumado o el salmón ahumado. Uno de los que más popularidad ha alcanzado ha sido el de calabacín, que nos permite disfrutar de este vegetal crudo y laminado. Y eso es lo que te proponemos con nuestra receta, que con apenas dos ingredientes más, se convertirá en una de tus favoritas.
El calabacín: un comodín fresco y saludable
Rico en agua, fibra y vitamina C, el calabacín es una hortaliza suave, digestiva y que se puede utilizar en infinidad de recetas. Puedes prepararlo en cremas, al horno, salteado con cebolla o como base para una lasaña vegetal. Pero también admite preparaciones en crudo, como cuando se utiliza para sustituir a la pasta o en este carpaccio, donde su textura que aporta crujiente y su sabor suave lo convierten en el lienzo perfecto para crear platos equilibrados y deliciosos.
Así se prepara el carpaccio de calabacín perfecto
La clave está en cortar el calabacín muy fino. Se puede hacer a cuchillo pero lo ideal es utilizar una mandolina, para más tarde dejarlo reposar unos minutos con un toque de sal para que suelte algo de agua. A partir de ahí, puedes combinarlo con los ingredientes que más te gusten: parmesano, mozzarella, tomate en aceite, nueces, piñones… Admite prácticamente de todo.
En esta receta te proponemos una versión con nuestro Salmón Ahumado Suprême, queso feta o fresco desmigado y un toque de albahaca fresca. El resultado es un plato lleno de matices, donde el calabacín demuestra toda su flexibilidad y nuestro Salmón Ahumado aporta un toque gourmet. Y lo mejor: no necesitas cocinar nada. Solo abrir, servir y disfrutar.
Si te gusta esta receta, prueba también otros carpaccios Domínguez como este Carpaccio de salmón ahumado con salsa suave de mostaza y miel o este Carpaccio de bacalao ahumado con tomate.
- 100 g de Salmón Ahumado Suprême
- 1 calabacín mediano
- 60 g de queso feta o fresco desmigado
- Hojas de albahaca fresca
- Aceite de oliva virgen extra
- Sal y pimienta
Lava el calabacín y córtalo en láminas finas con la ayuda de una mandolina. Colócalas sobre un plato amplio dejando espacio entre las láminas.
Añade al calabacín cortado una pizca de sal y deja reposar unos minutos para que pierdan parte de su agua. Seca ligeramente con papel absorbente si fuese necesario.
Dispón las láminas de calabacín en el plato, formando círculos hasta cubrir toda la superficie. Distribuye por encima las lonchas de salmón ahumado en forma de pequeños pliegues.
Incorpora el queso feta o fresco desmigado, unas hojas de albahaca fresca y aliña con aceite de oliva virgen extra.
Sirve el carpaccio de calabacín con salmón ahumado al momento, como entrante o plato único ligero.
- Pescado.
- Lácteos.







