RECETAS
Bocadillo de tortilla con salmón ahumado

El bocadillo de tortilla es uno de los grandes clásicos de nuestra gastronomía. Está presente en el día a día, en las excursiones de los pequeños de la casa, en picnics, en los desayunos tardíos y en esas comidas y cenas improvisadas que se arreglan en un abrir y cerrar de ojos.
Un clásico sin la fama del bocadillo de calamares… pero igual de nuestro
El bocadillo de tortilla de patata tiene algo de receta de toda la vida y aunque hoy lo damos por hecho, el bocadillo de tortilla nació de la unión de dos imprescindibles de nuestra cocina: el pan y la tortilla.
Puede que no tenga una historia tan célebre como la del bocadillo de calamares ni una fama tan internacional como otros clásicos de nuestra gastronomía, pero pocos resultan tan reconocibles y tan nuestros.
Su origen está ligado al de la propia tortilla de patata. Aunque existen varias teorías, la más popular sitúa su nacimiento en Navarra, a comienzos del siglo XIX, cuando una campesina habría improvisado una tortilla con huevos, patatas y aceite para alimentar al general Zumalacárregui durante las Guerras Carlistas. Fuera cierta o no la historia, la tortilla nació como una receta humilde, pensada para alimentar con ingredientes sencillos y económicos.
No tardó mucho en pasar del plato al bocadillo. Ya en el siglo XIX se popularizó como una comida fácil de transportar para trabajadores, soldados y viajeros, hasta el punto de que durante un tiempo recibió el nombre de “chusquero”.
Un bocadillo que admite muchas versiones
El bocadillo de tortilla puede elaborarse de muchas maneras. Hay quien lo prefiere con tortilla francesa, quien opta por unos huevos revueltos y quien no concibe otra versión que no sea la tortilla de patatas. Esta última es, probablemente, la más especial. El contraste entre el pan crujiente y la tortilla jugosa lo cambia todo.
También admite diversos acompañamientos. Tradicionalmente suele servirse sola, porque la tortilla ya tiene suficiente personalidad, pero también puede acompañarse de jamón, pavo, queso o pimientos, entre otros muchos ingredientes. Incluso, hay quienes la sirven con mayonesa untada sobre el pan o la tortilla.
Nuestra versión: bocadillo de tortilla con patatas y Salmón Ahumado Suprême
Nuestra propuesta es algo menos habitual y, precisamente por eso, sorprende tanto: lo terminamos con Salmón Ahumado Suprême. La suavidad de la tortilla y el sabor delicado de aromatizado Domínguez, funcionan especialmente bien juntos.
Para elaborar la tortilla, pochamos lentamente las patatas hasta conseguir una masa homogénea y cremosa, que se funde con el huevo. Te recomendamos incorporar una yema extra. Así conseguimos una tortilla más jugosa, con un color más intenso y un interior especialmente cremoso.
¿Un truco? Aunque siempre defendemos la tortilla de patatas elaborada a la manera tradicional, hoy proponemos una versión mucho más rápida y práctica. En lugar de freír y confitar las patatas, elaboramos la tortilla con patatas chips de bolsa.
Lo cierto, es que aunque choque, el resultado se acerca muchísimo al de una tortilla clásica. Las patatas se ablandan con el huevo, conservan parte de su sabor y permiten tener la tortilla lista en apenas unos minutos.
Una vez lista, solo queda colocarla dentro del pan y terminar con unas lonchas de Salmón Ahumado Suprême. Te recomendamos escoger panes con buena corteza y una miga ligera, como una chapata, un mollete, una barra rústica o incluso un pan de cristal si te gusta más crujiente.
Las tortillas y Ahumados Domínguez casan a la perfección, como demostramos en esta tortilla vaga con Salmón Ahumado, la tortilla de patatas española que terminamos con Receta Maestra de Salmón Ahumado o la divertida tortilla con txapela, una interpretación de un clásico de Cantabria.
- 150 g de Salmón Ahumado Suprême
- 6 huevos
- 1 yema extra
- 350 g de patatas Monalisa o Kennebec (dos patatas aproximadamente) o 120 g de patatas chips de bolsa
- 2 panes individuales tipo chapata, mollete o barra pequeña
- 2 cucharadas de AOVE
- Sal
- Pimienta negra
Pela las patatas y córtalas en láminas finas o en pequeños trozos irregulares. Si deseas incorporar cebolla, córtala en juliana fina.
Calienta abundante AOVE en una sartén amplia e incorpora las patatas y, si la utilizas, la cebolla. Cocínalas a fuego suave durante unos 20 minutos, removiendo de vez en cuando, hasta que queden tiernas y ligeramente pochadas, pero sin llegar a dorarse.
Mientras tanto, casca los huevos en un bol amplio e incorpora la yema extra. Bátelos ligeramente con una pizca de sal y pimienta.
Escurre bien las patatas y mézclalas con el huevo batido. Deja que reposen un par de minutos. Si empleas patatas chips de bolsa, este es el momento de añadirlas al huevo.
Retira parte del aceite de la sartén, deja apenas un poco en el fondo y vierte la mezcla. Cocina la tortilla a fuego medio, procurando que quede jugosa por dentro. Dale la vuelta cuando esté ligeramente dorada por uno de los lados.
Abre los panes por la mitad y, si lo deseas, tuéstalos ligeramente.
Dispón la tortilla todavía templada dentro del pan.
Una vez atemperada la tortilla, finaliza el bocadillo sirviendo unas lonchas de Salmón Ahumado Suprême recién sacado de la nevera para mantener su frescura y calidad.
- Gluten
- Huevo
- Pescado







