RECETAS
Milhojas de patata con salmón ahumado

Hay recetas que entran por los ojos. Por una presentación colorida, un emplatado diferente… Y luego están esas que, además, hacen que nos enamoremos de ellas con tan solo probarlas. Esta propuesta tiene un poco de ambas. Estas milhojas de patata con salmón ahumado son un plato de tendencia que combina dos ingredientes que funcionan a la perfección: la patata y nuestro Tartar de Salmón Ahumado.
Crujientes por fuera y cremosas por dentro, este bocado crujiente es perfecto como entrante o aperitivo gourmet. El secreto está en su elaboración lenta y precisa, conocida como pavé de patatas o “patatas a las 15 horas” –tranquilos, que os daremos una alternativa exprés– y en el topping de Tartar de Salmón Ahumado, que aporta frescura y un contraste irresistible.
La patata: la reina de las cocinas del mundo
Pocas cosas hay tan universales y queridas como la patata. En nuestra cultura es básica, pero también en otras muchas, como en América Latina, Francia o Estados Unidos. Rica en potasio, fibra y antioxidantes, es una fuente de energía natural que admite múltiples formas de preparación.
Se puede cocer, freír, hornear, preparar en puré o incluso convertir en chips crujientes. También se adapta a todos los estilos culinarios, desde la cocina tradicional hasta la más creativa. Una de las técnicas más especiales para prepararla es la milhojas de patata, también conocida como pavé. ¿La clave? Se corta en láminas finas, se cocina en horno con grasa (generalmente mantequilla), se prensa, se enfría y se marca para lograr ese acabado dorado y crujiente tan característico.
Un bocado de tendencia con el mejor salmón ahumado
En esta receta, las milhojas de patata se convierten en la base perfecta para nuestro Tartar de Salmón Ahumado. Un producto lleno de matices, elaborado con una receta a base de salmón ahumado, salsa suave de aguacate y un toque de lima. Ya está listo para servir y puedes disfrutarlo en tostadas, canapés, ensaladas o platos como este, donde suma frescura, sabor y proteína de calidad.
El contraste entre las patatas crujientes por fuera y tiernas por dentro y la melosidad del salmón ahumado, junto a un punto cremoso por encima, lo convierten en un bocado irresistible. Requieren un poco de paciencia, pero prometemos que valdrá la pena el esfuerzo.
¿El toque final? Un poco de cebollino fresco picado y nuestra Salsa Fresca de Aguacate, incluida en la receta del propio tartar, que aporta el punto cremoso y fresco perfecto. El resultado final es una combinación elegante y un aperitivo, que aunque laborioso, es perfecto para sorprender a tus invitados.
Si te gustan las recetas con patata, no te pierdas esta otra idea para disfrutar en frío: ensalada de salmón ahumado con patata.
- 150 g de Tartar de Salmón Ahumado
- Salsa Fresca de Aguacate al gusto
- 1,5 kg de patatas tipo Monalisa o Agria
- 40 g de mantequilla derretida
- Sal y pimienta
- Cebollino fresco picado
Para ganar tiempo en la elaboración del pavé, recomendamos preparar las patatas el día anterior. Para ello, pela las patatas y córtalas en láminas muy finas, a ser posible con mandolina.
Coloca las láminas en un bol, salpimienta y añade la mantequilla derretida. Mezcla bien para que se impregnen todas las capas.
Forra un molde rectangular con papel vegetal. Coloca las láminas de patata una sobre otra, formando capas para que queden bien prensadas.
Hornea las patatas a 150 °C durante unas 2 horas. Después, coloca un peso encima (otro molde con latas o bricks) y refrigera durante al menos 8 horas.
Una vez frío, corta en cubos y dora cada uno en una sartén con un poco de aceite hasta que los bordes y el exterior estén crujientes.
Coloca por encima una cucharada de Tartar de Salmón Ahumado, un toque de nuestra Salsa Fresca de Aguacate y termina la presentación con cebollino picado muy fino. Sirve templado o a temperatura ambiente.
Atajo para el pavé (si necesitas rapidez). Si no puedes esperar 8 horas, prueba a elabora esta versión más rápida: sigue los pasos 1-3. Después, en lugar de enfriar toda la noche, coloca el peso sobre las patatas calientes y refrigera durante 2 o 3 horas. Quedará lo suficientemente compacto para cortar, aunque con una textura algo menos firme. Continúa con los pasos 5 y 6.
- Pescado
- Gluten
- Huevos
- Mostaza
- Lácteos








