RECETAS

Salmón con espárragos

Salmón con espárragos
Entre nuestras recetas más sencillas y saludables se encuentra ésta de salmón ahumado con espárragos.
dificultad
Fácil
duracion
5 min
cantidad
4 personas
calorias
250 Kcal

Hay parejas gastronómicas que, sencillamente, no necesitan presentación. Al igual que ocurre con el melón y el jamón o el tomate y el aceite de oliva, el salmón con espárragos forman un tándem infalible en la mesa.

El éxito de esta combinación reside en el contraste: la untuosidad y el sabor profundo del pescado encuentran su equilibrio perfecto en el frescor y el matiz vegetal del espárrago. Es una receta versátil que funciona igual de bien como plato principal contundente, entrante templado o aperitivo frío.

Salmón con espárragos: ideas y posibilidades

A partir de ahí, las posibilidades son muchas. El salmón fresco al horno con espárragos verdes o gratinados es una de las versiones más habituales: se prepara en una misma bandeja, admite aceite de oliva, ajo, limón o hierbas aromáticas, y se convierte en un plato principal completo, sin demasiada complicación y muy saludable.

También puede elaborarse con salmón a la plancha y espárragos verdes marcados, una opción rápida, perfecta cuando buscamos texturas más firmes y un sabor algo más tostado. ¿Un resultado más cremoso? Nada como añadir un toque de salsa a la elaboración. De eneldo, holandesa, una vinagreta suave o incluso una crema ligera puede acompañar a este dúo tan resultón en la cocina.

En caliente o en frío, todo depende del resultado que busquemos. Por ejemplo, los espárragos verdes tienen más carácter y un punto ligeramente amargo, por eso funcionan muy bien en recetas que pasan por el calor. Los espárragos blancos, en cambio, son más suaves y tiernos, y encajan especialmente, tanto cocinados como crudos, con otra de sus parejas más celebradas, el salmón ahumado. Juntos son ese bocado elegante y fácil que gusta a todo el mundo.

El aperitivo estrella de la Navidad

Las mesas navideñas exigen bocados memorables que, a ser posible, no nos roben horas de celebración en la cocina. Aunque el salmón fresco al horno es un plato principal indiscutible de estas fiestas, coronar tus entrantes con salmón ahumado es una de las mejores opciones para deslumbrar a tus invitados sin necesidad de encender los fogones.

En este caso, el salmón ahumado con espárragos es uno de los reyes de esta categoría. En una mesa de Navidad, donde suelen convivir varios aperitivos, mariscos, canapés y platos para compartir, esta elaboración también tiene su claro protagonismo.

Sobre la delicadeza de unos buenos espárragos blancos en conserva, nuestro Salmón Ahumado Suprême aporta el toque de distinción definitivo. Al presentarse en esta elaboración fría donde el producto se aprecia tal cual, luce en su máximo esplendor su textura sedosa, siendo un bocado completamente natural y sin conservantes.

El acabado con huevo rallado y AOVE completa un aperitivo sencillo, fresco y con presencia, perfecto para abrir la comida de celebración de manera sobresaliente.

INGREDIENTES
  • 250 g de Salmón ahumado Suprême en lonchas
  • 1 tarro de espárragos blancos de grosor medio, tipo Tudela o similar
  • 2 huevos duros
  • AOVE
  • Sal en escamas
  • Salsa Fresca Nórdica
ELABORACIÓN
Paso 1

Escurre bien los espárragos blancos y sécalos con papel de cocina para retirar el exceso de líquido. Disponlos sobre una fuente o plato de servicio, todos en la misma dirección, dejando algo de espacio entre ellos para poder envolverlos con el salmón ahumado.

Paso 2

Saca el Salmón Ahumado Suprême de la nevera unos minutos antes de montar. Corta o adapta las lonchas si son muy grandes y envuelve cada espárrago por la parte central, dejando visibles la punta y parte del tallo.

Paso 3

Ralla los huevos duros por encima con la ayuda de un rallador fino, concentrando el huevo sobre la zona del salmón para que aporte color y textura sin cubrir por completo los espárragos.

Paso 4

Termina con un hilo generoso de AOVE y una pizca de sal en escamas. Sirve frío o a temperatura ambiente.

Paso 5

También puede acompañarse con salsa, que puede añadirse fuera o dentro de la receta. Admite una gran variedad de opciones pero siempre es recomendable que ésta sea suave. Ejemplos:

• Salsa fresca nórdica, de eneldo o aguacate.
• Mayonesa suave.
• Guacamole suave.

ALÉRGENOS
  • Pescado
  • Huevo
  • Consultar salsas*
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