RECETAS
Remojón granadino con bacalao ahumado

El remojón granadino es una de las ensaladas más representativas de Andalucía. Es un plato fresco y ligero, que forma parte del recetario tradicional granadino desde hace siglos. Hoy la reinterpretamos con nuestro delicado Bacalao Salvaje Ahumado, que aporta un contraste sorprendente y delicioso.
Una ensalada que nació en la Edad Media
Hablar del remojón granadino es hacerlo de uno de esos platos que siempre están presentes en el imaginario andaluz. Y aunque no es tan conocido, comparte protagonismo con otras ensaladas andaluzas muy queridas, como la ensalada malagueña o la ensalada de naranja tan habitual en los pueblos de interior. Todas ellas tienen un punto en común: la combinación de cítricos con bacalao, un matrimonio perfecto que lleva conquistando las mesas de muchas casas de la provincia, especialmente de Granada, Almería, Málaga y Jaén.
Su origen se remonta a la Edad Media, concretamente a época musulmana y a la cocina de aprovechamiento, cuando el bacalao salado era un alimento imprescindible por su larga conservación.
Mientras que en Granada se mezclaba con naranjas dulces, huevo cocido y cebolla, con el paso del tiempo aparecieron variantes que añadían aceitunas negras, patata cocida o un chorrito de buen aceite de oliva virgen extra. De hecho, el remojón granadino también se conoce como naranja en aceite o ensalada de naranja. Hoy es un plato que se disfruta durante todo el año, aunque su frescura lo hace especialmente popular en los meses cálidos.
Nuestra versión con Bacalao Salvaje Ahumado
En Domínguez te proponemos una versión más contemporánea: remojón granadino con bacalao ahumado, una alternativa aún más ligera, rápida y sabrosa que sustituye el tradicional bacalao desalado o el bacalao fresco por nuestro Bacalao Ahumado en aceite de oliva virgen extra, que se corta en finas lonchas a cuchillo y que destaca por su punto justo de sal.
Su textura suave y su aromatizado equilibrado convierten esta ensalada clásica en un plato actual y muy fácil de elaborar con tan solo cinco ingredientes.
- 200 g de Bacalao Salvaje Ahumado en aceite
- 3 naranjas grandes
- 2 huevos
- 1/2 cebolla morada
- Aceitunas negras al gusto
- Aceite de oliva virgen extra
- Sal al gusto
Introduce los huevos en un cazo con agua fría. Cuando empiece a hervir, cocina 10 minutos para obtener una yema firme. Déjalos enfriar a temperatura ambiente y pélalos. Córtalos en cuartos o en rodajas.
Pela las naranjas, retirando toda la parte blanca. Deja solo la carne. Corta en gajos o en láminas de tamaño medio y reserva.
Corta la cebolla morada muy fina, en juliana, para aportar un toque crujiente y picante que funciona muy bien con el dulzor de la naranja.
En una fuente amplia, coloca las naranjas, la cebolla y los huevos. Incorpora las aceitunas negras y, por último, reparte las lonchas de bacalao ahumado en aceite.
Aliña con aceite de oliva virgen extra o aprovecha el propio aceite del Bacalao Ahumado y añade una pizca de sal con moderación, ya que el bacalao tiene su toque justo de sal.
- Pescado
- Huevo







