RECETAS

Ensalada de naranja y bacalao ahumado

Ensalada de naranja
dificultad
Fácil
duracion
10 min
cantidad
4 personas
calorias
172 Kcal

La ensalada de naranja es una de esas recetas que recuerdan que, cuando el producto es bueno, la excelencia suele estar en lo simple. Naranja fresca, un punto salino y un buen aceite. Poco más. Presente desde hace generaciones en el sur de España, especialmente en Andalucía, esta combinación de cítricos y pescado forma parte de nuestra memoria gastronómica.

Ligera, fresca y lista en minutos, la ensalada de naranja ha conquistado paladares gracias al equilibrio de la receta entre dulzor, acidez y punto salino. En esta versión la preparamos con Bacalao Salvaje Ahumado respetando la tradición y aportando un matiz más contemporáneo.

¿Qué es la ensalada de naranja y cuál es su origen?

La ensalada de naranja forma parte del recetario tradicional andaluz y se entiende muy bien si pensamos en su lógica: cítricos de temporada, salazones y AOVE. La naranja aporta jugosidad y frescor, el bacalao suma carácter, y el aceite lo une todo.

Con el tiempo, han aparecido interpretaciones más modernas, pero la base se mantiene. Algunas versiones la presentan con los ingredientes picados, otras con gajos y láminas. A veces aparece la granada, otras el cebollino, y en muchas mesas se completa con patata cocida, porque convierte el plato en algo más saciante sin robar protagonismo a la naranja.

También admite pequeñas variaciones en el aliño, aunque lo tradicional sigue siendo un buen aceite de oliva virgen extra que equilibre el conjunto.

La naranja puede brillar en platos en clave salada, como puedes descubrir en nuestra propuesta de remojón granadino con bacalao ahumado o la ensalada malagueña con bacalao ahumado y naranja, dos clásicos que comparten esta armonía de sabores.

Nuestra versión: ensalada de naranja con bacalao ahumado

En Domínguez partimos de una ensalada de naranja tradicional y la reinterpretamos con nuestro Bacalao Salvaje Ahumado en aceite, que aporta un punto más delicado y aromático que el bacalao desalado clásico.

La combinación de naranja y bacalao ahumado funciona a la perfección. La acidez natural del cítrico equilibra la untuosidad del pescado, el aceite del propio bacalao es el mejor aliño para la ensalada y la patata cocida se convierte en la base perfecta para otorgar más presencia al plato.

INGREDIENTES
  • 200 g de Bacalao Salvaje Ahumado
  • 2 patatas grandes
  • 2 naranjas de mesa
  • 8 aceitunas negras
  • Aceite de oliva virgen extra variedad Arbequina
  • Brotes o hierba fresca para terminar
ELABORACIÓN
Paso 1

Corta las patatas a la mitad si son pequeñas o en cuarto si son de gran tamaño.

Paso 2

Para cocer las patatas con piel preferiblemente al vapor, coloca una cesta dentro de una olla grande y vierte agua hasta el borde. Espera a que hierva y cocina las patatas a fuego lento durante 15–20 minutos hasta que estén tiernas pero firmes. Déjalas enfriar.

Paso 3

Una vez estén frías las patatas, retira la piel y córtalas en rodajas de 1 a 2 cm. A continuación, pela las naranjas retirando completamente la parte blanca y córtalas en gajos de aproximadamente 1 cm.

Paso 4

Saca las lonchas de Bacalao Salvaje Ahumado del envase, reserva parte del aceite y córtalas en cuadrados de tamaño uniforme.

Paso 5

En un plato amplio, dispón una cama de patata cocida. Alterna los gajos de naranja con el bacalao ahumado doblado sobre sí mismo en pañuelos, hasta completar el círculo formando una hélice.

Paso 6

Añade las aceitunas negras en el centro, termina con unas gotas del aceite reservado o con aceite Arbequina y decora con brotes frescos.

* En este plato no es necesario añadir sal, ya que el bacalao ahumado aporta el punto justo.

ALÉRGENOS
  • Pescado
¿Qué productos necesitas?