RECETAS
Roscón de hojaldre con salmón ahumado

El roscón es uno de esos símbolos gastronómicos que todos asociamos a un momento muy concreto del año: el día de Reyes, en el que compartimos la mesa, los regalos y la ilusión. Pero más allá de su versión dulce, existen muchas formas de reinterpretarlo.
En esta ocasión, partimos de esa idea para proponer un roscón de hojaldre con Salmón Ahumado como protagonista, una alternativa más sencilla que el tradicional y perfecta para agasajar a los nuestros con una versión salada, fácil de elaborar y con un resultado muy vistoso.
Del roscón clásico a las versiones más actuales
El roscón de Reyes tradicional requiere tiempo, técnica y paciencia. Amasados, fermentaciones y tiempos de reposo que no siempre encajan en el ritmo del día a día y de unas fechas en las que apenas tenemos tiempo de parar. De ahí nace el roscón de hojaldre, como una alternativa más accesible.
No pretende sustituir al clásico, sino ofrecer otra forma de disfrutarlo. Con una base crujiente y ligera, más cercana a un milhojas, que permite trabajar tanto versiones dulces como saladas sin apenas complicaciones y reduciendo exponencialmente el tiempo que pasamos en la cocina.
Hoy en día encontramos roscones de hojaldre rellenos de nata, crema o chocolate, pero también propuestas saladas que funcionan especialmente bien en todo tipo de celebraciones especiales y eventos.
El hojaldre: la clave de esta receta
El hojaldre es una masa laminada que se caracteriza por sus capas finas y crujientes. Su elaboración tradicional es compleja y laboriosa, basada en pliegues sucesivos de masa y mantequilla, pero hoy podemos encontrar opciones listas para usar con muy buen resultado.
Trabajar con láminas de hojaldre permite ahorrar tiempo sin renunciar a la textura. En esta receta, lo importante es respetar el horneado: temperatura alta y el tiempo justo para conseguir un dorado uniforme y crujiente en el exterior y un interior bien cocinado.
Nuestra versión Domínguez: un roscón salado para una ocasión especial
Nuestra propuesta transforma el concepto en un roscón de hojaldre salado, pensado no solo para Reyes, sino para cualquier celebración en la que apetezca sorprender a los invitados con un plato y presentación diferente.
La base es nuestra Salsa Fresca Nórdica, cremosa, equilibrada y con un toque de encurtidos frescos que aporta un contraste delicioso con el ahumado Domínguez y mezclum de brotes tiernos. Sobre ella, las lonchas de nuestro exclusivo Salmón Ahumado Suprême, reconocidas por sus vetas amplias, su textura sedosa y ese aromatizado sutil que define el producto.
El hojaldre, como ves, permite elaborar recetas vistosas sin complicaciones. Si quieres seguir explorando todas las posibilidades de este producto con nuestros ahumados, puedes probar otras ideas como este hojaldre de salmón ahumado en formato individual, las flores de hojaldre con salmón ahumado y calabacín, ideales para lucirnos sin mucho esfuerzo o la trenza de hojaldre con salmón ahumado y queso cremoso.
- 250 g de Salmón Ahumado Suprême en lonchas
- 120 g de Salsa Fresca Nórdica
- 2 láminas de hojaldre redondas o rectangulares
- Mezclum de brotes tiernos
- 1 huevo (para pincelar)
Precalienta el horno a 190-200 ºC.
Si consigues láminas de hojaldre en formato redondo, mejor, así te evitas tener que darles forma. Lo habitual es encontrarlas rectangulares, así que en ese caso necesitarás recortarlas. Para hacerlo, sírvete de un bol, plato o molde circular grande para marcar el borde exterior y otro más pequeño para crear el agujero central del roscón. De este modo obtendrás dos anillos de hojaldre listos para hornear.
Dispón cada anillo de hojaldre sobre una bandeja de horno con papel vegetal. Si lo prefieres, puedes refrigerarlos unos minutos antes de hornear para que la masa esté bien fría y suba de forma más uniforme.
Hornea primero una de las piezas durante 15-20 minutos, hasta que esté dorada y haya desarrollado sus capas. Retira y deja enfriar un par de minutos.
Pincela la segunda pieza con huevo batido y hornéala del mismo modo. Esta será la parte superior del roscón. Cuando esté lista, déjala enfriar por completo para que mantenga su estructura.
Dispón uno de los anillos de hojaldre sobre la superficie de trabajo. Será la base del roscón. Extiende una capa generosa de Salsa Fresca Nórdica sobre toda la superficie.
Incorpora el mezclum de brotes tiernos y, a continuación, las lonchas de Salmón Ahumado Suprême, distribuyéndolas de manera uniforme.
Coloca el segundo anillo de hojaldre encima, a modo de tapa, ajustándolo con cuidado para que mantenga la forma del roscón.
- Gluten
- Pescado
- Huevo
- Lácteos








