RECETAS
Hojaldre de salmón ahumado

El hojaldre tiene algo que muy pocas masas consiguen: combinar elegancia y sencillez en el mismo bocado. Cruje, se deshace, sostiene cualquier relleno… En nuestra casa lo trabajamos desde siempre, porque es una de esas elaboraciones que funcionan igual en una mesa de diario que en la de una celebración. En esta receta, lo rellenamos con Salmón Ahumado Suprême en lonchas, queso crema y una guarnición que convierte cada pieza en un bocado completo.
El hojaldre y sus posibilidades
La masa de hojaldre nació de la obsesión por el pliegue. Mantequilla y harina, dobladas una y otra vez hasta crear centenares de capas que el calor del horno separa y hincha. Su origen se asocia a distintas tradiciones de masas hojaldradas, desde preparaciones árabes y persas hasta el desarrollo posterior de la pastelería francesa. Con el tiempo, se convirtió en una de las bases más versátiles de la cocina europea.
Su gran virtud es la neutralidad, ya que la masa es la que abraza el resto de ingredientes sin imponerse. Eso la convierte en el soporte perfecto para rellenos de naturaleza muy diferente. Un hojaldre de salmón y espinacas aprovecha el contraste entre la grasa del pescado y el amargor vegetal. Un hojaldre de salmón y queso busca la cremosidad y la cohesión. Y un hojaldre de salmón fresco, elaborado con pescado a la plancha o cocido, funciona como un plato principal.
Más allá del salmón, el hojaldre acepta casi cualquier propuesta: otros pescados como el bacalao o la caballa, setas y verduras de temporada, quesos curados o fundentes, combinaciones de jamón con membrillo o manzana…
Nuestra versión: hojaldre con Salmón Ahumado Suprême
En Domínguez apostamos por un formato redondo de tapa doble, dos discos de hojaldre horneados por separado, montados con una base de queso crema, lonchas de Salmón Ahumado Suprême y una cama de mezclum. La capa superior, dorada y crujiente, se apoya sobre el relleno sin aplastarlo, lo que permite cortar y servir con facilidad.
La guarnición hace el resto: huevos de codorniz cocidos, huevas de trucha y alguna perla de wasabi, terminan el plato con un punto de contraste que eleva la presentación sin complicar la elaboración. Un toque de eneldo fresco completa el conjunto.
También puedes elaborar una versión grande para compartir o piezas individuales, según la ocasión. En ambos casos, el resultado es una receta vistosa, fácil de servir y perfecta para celebraciones.
Si el hojaldre con salmón se ha convertido en un clásico en tu cocina, te proponemos seguir explorando: el roscón de hojaldre con salmón ahumado es una propuesta perfecta para celebraciones, las flores de hojaldre con salmón ahumado y calabacín funcionan como aperitivo de temporada, y la trenza de hojaldre con salmón ahumado y queso es la opción ideal cuando se busca un plato de centro de mesa.
- 250 g de Salmón Ahumado Suprême en lonchas
- 2 masas redondas de hojaldre o empanada
- 200 g de queso crema
- 1 bolsa de mezclum o lechuga troceada
- 4-5 huevos de codorniz
- Huevas de trucha
- Perlas de wasabi
- Eneldo fresco
- 1 huevo para pintar la mass
Extiende los dos discos de hojaldre sobre papel de horno en bandejas separadas. Marca el centro de cada disco con un aro de tartar o un cortapastas redondo, sin llegar a cortar del todo. Esta marca servirá como guía para el montaje final. Pinta con huevo batido el disco que irá en la parte superior.
Hornea ambas piezas con el horno precalentado a 200 °C durante unos 15 minutos, hasta que el hojaldre esté dorado y crujiente. Retira las bandejas y deja enfriar a temperatura ambiente durante 30 minutos. Es importante respetar este reposo para que el relleno no ablande la base.
Extiende el queso crema sobre el disco de base con ayuda de una espátula.
Dispón encima las lonchas de Salmón Ahumado Suprême y distribuye el mezclum. Si quieres un relleno más completo, incorpora también algunos huevos de codorniz cocidos y partidos por la mitad.
Presenta el disco superior sobre el relleno con cuidado. Termina con los huevos de codorniz restantes, las huevas de trucha y unas perlas de wasabi, siempre con moderación por su intensidad. Incorpora eneldo fresco y sirve de inmediato.
- Pescado
- Lácteos
- Huevo
- Gluten







