RECETAS
Ajoblanco con salmón ahumado

Hay recetas que definen el alma de una tierra, y el ajoblanco es una de ellas. Nuestra propuesta de hoy es un ajoblanco con salmón ahumado: una versión elegante del clásico andaluz, coronada con Lomo de Salmón Ahumado que aporta textura, sabor y un contraste delicioso.
¿Qué es el ajoblanco y cuál es su historia?
El ajoblanco es una sopa fría elaborada con almendras, pan, ajo, aceite y vinagre. Aunque muchos lo conocen como ajoblanco de la abuela, su origen se remonta a la Hispania romana, donde ya se preparaban emulsiones con pan y frutos secos.
Fue durante la época de Al-Ándalus cuando los árabes trajeron con ellos su cultura culinaria y aunque ya se conocían en nuestro país, fue entonces cuando las almendras empezaron a tener un papel más importante en la cocina. En esta época proliferaron los almendros y sus plantaciones, sobre todo en Andalucía.
De esta forma nació el ajoblanco, probablemente, una de las sopas más antiguas que se conservan, que surgió mucho antes de que el tomate llegase a España, y para muchos, el antecesor del gazpacho.
Ajoblanco malagueño, ajoblanco cordobés… ¿Son todos lo mismo?
A lo largo de los siglos, esta receta ha viajado por toda Andalucía, adoptando matices según la zona. Se habla de ajoblanco cordobés, ajoblanco almeriense, ajoblanco extremeño o ajoblanco malagueño. ¿Son distintos? En esencia, no. Todos comparten la misma base, aunque cambian los acompañamientos o el tipo de pan que se emplea en la receta.
En Málaga, por ejemplo, se sirve con uvas o melón, mientras que en Almería se le añade pepino. En Extremadura, el ajoblanco se elabora con pan más rústico y un punto de ajo más intenso. En definitiva, todos son ajoblanco andaluz, una receta que ya forma parte del recetario tradicional de la comunidad.
Nuestra versión con Salmón Ahumado
En Domínguez te proponemos una versión que respeta la tradición, pero incorpora un giro contemporáneo. Empleamos nuestro Lomo de Salmón Ahumado, una pieza sublime con un corte de grosor uniforme, que corona el ajoblanco con un contraste exquisito.
Cortado en pequeños trozos, el lomo eleva la receta del ajoblanco. Esta sopa fría se transforma en un entrante gourmet, ideal para sorprender en cualquier ocasión. El salmón ahumado aporta profundidad, mientras el ajoblanco mantiene su cremosidad característica. Un plato que une historia y modernidad en cada cucharada.
Si disfrutas de las sopas frías con nuestros productos gourmet, no dejes de probar la sopa verde (o gazpacho verde) con bacalao ahumado o este delicioso salmorejo cordobés que se presenta con Lomo de Bacalao Ahumado.
- 250 g de Lomo de Salmón Ahumado
- 150 g de almendras crudas peladas
- 1 diente de ajo
- 100 g de pan blanco del día anterior (sin corteza)
- 500 ml de agua fría
- 50 ml de aceite de oliva virgen extra
- 1 cucharada de vinagre de Jerez
- Sal al gusto
- Unas gotas de aceite de oliva virgen extra para decorar
Remoja el pan en agua fría durante unos minutos.
Tritura las almendras con el ajo, el pan escurrido, el vinagre y la sal. Añade el agua poco a poco hasta obtener una crema fina.
Incorpora el aceite mientras sigues batiendo, para emulsionar la mezcla.
Cuela el ajoblanco si deseas obtener una textura más sedosa.
Sirve frío en cuencos y presenta los cortes de Lomo de Salmón Ahumado por encima. Decora con unas gotas de aceite de oliva virgen extra.
- Pescado
- Frutos secos
- Gluten







