RECETAS

Tortilla francesa perfecta

Tortilla francesa perfecta
dificultad
Fácil
duracion
10 min
cantidad
1 persona
calorias
280 Kcal

Pocas recetas hay tan universales, sencillas, socorridas y a la vez tan personales como la tortilla francesa. Presente en desayunos, comidas rápidas y cenas ligeras de medio mundo, este plato demuestra que, cuando el producto es de calidad y la técnica se cuida, no hace falta mucho más para comer bien.

Historia y origen de la tortilla

Aunque hoy la damos por sentada, la tortilla -en sus múltiples versiones- es una preparación global. La tortilla francesa, elaborada únicamente con huevo batido cuajado suavemente, poco tiene que ver con otras tortillas del mundo.

La japonesa, por ejemplo, conocida como okonomiyaki, es dulce y se cocina en capas, la española incorpora patata, la frittata italiana es similar a la anterior pero se termina con queso y hierbas y se elabora abierta. Y así, otras tantas versiones como el rösti suizo con patata rallada o el kartoffelpuffer, otra versión de la tortilla de patatas con cebolla y harina.

La francesa se distingue por su sencillez y delicadeza: huevo, calor controlado y un punto justo de cuajado. Nada más… y nada menos. ¿Y por qué tiene el sobrenombre de francesa? A pesar de su nombre, no nació en Francia, sino que este apellido, según cuenta una leyenda popular, vino durante la guerra de la Independencia Española y el asedio de las tropas de Napoleón.

Los habitantes de Cádiz se habían quedado sin patatas, pero seguían teniendo los huevos de sus gallinas para elaborarla. Así que la bautizaron con tortilla francesa o tortilla de cuando los franceses.

Cómo preparar una tortilla francesa perfecta

Aunque existen métodos alternativos -microondas, vapor o incluso al horno-, la sartén sigue siendo la forma más habitual y eficaz de prepararla. La clave está en tres factores. La calidad del huevo, que siempre es mejor si es fresco y criado en libertad, la temperatura del fuego, media-baja, para que cuaje sin tostarse y la destreza del cocinero, es decir, el movimiento controlado, removiendo ligeramente al principio para que quede jugosa.

Si buscas una versión menos calórica, más ligera y saciante, puedes aumentar la proporción de claras, manteniendo solo una yema para aportar sabor y textura y aumentando así la proteína natural de la receta.

Un básico para cualquier momento del día

La tortilla francesa es una opción recurrente tanto en el desayuno, servida sobre tostada, como en la cena, acompañada de verduras, setas o una ensalada ligera. Es rápida, fácil y muy versátil.

En esta ocasión, te proponemos acompañarla de finas lonchas de Salmón Ahumado Suprême, un producto excepcional y 100% natural, que aporta proteínas de calidad, grasas saludables y que, combinado con el huevo, da lugar a un plato sencillo, equilibrado y muy apetecible.

Puede ser una cena perfecta y si disfrutas de estas ideas ligeras y fáciles, te proponemos otras tantas recetas deliciosas como un refrescante ajoblanco con salmón ahumado, unas gildas de salmón ahumado que se convertirán en el centro de todas las miradas, una completa ensalada de trigo sarraceno o un original aguacate a la brasa con salmón ahumado.

INGREDIENTES
  • 60 g de Salmón Ahumado Suprême
  • 2 huevos frescos
  • Sal
  • Unas gotas de aceite de oliva virgen extra
ELABORACIÓN
Paso 1

Bate ligeramente los huevos con una pizca de sal, sin introducir demasiado aire.

Paso 2

Calienta una sartén antiadherente a fuego medio-bajo con unas gotas de aceite. Vierte el huevo y remueve suavemente los primeros segundos.

Paso 3

Cuando empiece a cuajar pero aún esté jugosa, deja que se asiente sin que llegue a dorarse. La tortilla debe quedar tierna y ligeramente cremosa por dentro, y dorada por fuera.

Paso 4

Retira del fuego, coloca las lonchas de salmón ahumado junto a ella, enteras o cortadas en pequeñas tiras, y disfruta de un plato sencillo y reconfortante.

ALÉRGENOS
  • Huevo
  • Pescado
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