RECETAS
Bacalao con tomate

Hay platos que van directos a activar nuestra memoria gustativa. El bacalao con tomate es uno de ellos. Se trata de una de esas recetas de siempre, transmitida de generación en generación, que ha pasado de la cocina de nuestros abuelos a la de padres e hijos. Un plato humilde en su origen, muy ligado a la tradición española, que ha viajado por mesas familiares y tabernas durante décadas.
Bacalao con tomate: una receta de toda la vida reinterpretada
Especialmente consumida durante la Cuaresma y la Semana Santa, la versión más clásica del bacalao con tomate se elabora con bacalao fresco o desalado, acompañado de un sofrito de tomate, cebolla y, en muchos casos, pimientos. Una combinación sencilla pero sabrosa, de esas que invitan a mojar pan.
Este bacalao con tomate es una receta clásica de la abuela, pero existen numerosas variantes según la zona y cada casa. En Cataluña, por ejemplo, encontramos el bacalao con sanfaina, donde el tomate se combina con berenjena y calabacín. En el norte, el bacalao puede guisarse en salsas más intensas como el bacalao en salsa española, mientras que en muchos hogares no falta la versión de bacalao con tomate y patatas, un plato completo y reconfortante.
Del guiso tradicional a una versión fresca
Cuando pensamos en bacalao con tomate, lo habitual es imaginar un guiso caliente, con el pescado cocinado dentro de una salsa de tomate casera. Sin embargo, la combinación admite otras interpretaciones. Si empleamos bacalao ahumado, podemos llevarla a un formato frío o templado, más ligero y rápido, donde el tomate se sirve en crudo y el pescado mantiene toda su textura.
Bacalao con tomate en versión ahumada
Nuestra propuesta es reinterpretar este guiso tradicional con nuestro Bacalao Salvaje Ahumado en Aceite. Cortado a cuchillo y envasado en aceite, su textura jugosa, su aroma delicado -fruto de un ahumado natural- y su punto salino aportan un contraste sorprendente al dulzor del tomate.
La forma de presentarlo es ligera y actual, sobre una base de tomate natural, coronado con pesto casero y un toque crujiente de cacahuetes. Una manera diferente de acercarse a una elaboración muy nuestra, manteniendo el binomio de bacalao y tomate pero llevándolo a un plato fresco y rápido de preparar.
Qué tomate usar para el bacalao con tomate
Lo mejor de esta receta es su versatilidad. Puedes prepararla con tomate rallado en crudo -como te proponemos-, con tomates cherry asados para aportar más intensidad o con un buen tomate frito artesano. El bacalao ahumado funciona muy bien con todas estas versiones, dando como resultado una propuesta rápida y muy sabrosa.
Si optamos por el tomate crudo, conviene elegir ejemplares maduros, carnosos y con buen sabor, especialmente durante los meses de verano, cuando están en plena temporada. Un tomate rosa, un buen tomate de rama o variedades tradicionales funcionan especialmente bien rallados y permiten que esta versión conserve ese carácter fresco que la diferencia del guiso clásico.
Si te gustan los platos tradicionales reinterpretados con bacalao ahumado, descubre más ideas en nuestra sección de recetas con bacalao ahumado. Puedes preparar desde un bacalao a la gallega hasta la tradicional tortilla de bacalao de las sidrerías vascas.
- 90 g de Bacalao Ahumado
- 2 tomates maduros grandes o 200 g de tomate rallado natural
- 2 cucharadas de pesto casero -albahaca, cacahuetes, ajo, queso y aceite de oliva-
- 20 g de cacahuetes tostados sin sal
- AOVE
- Sal
- Pimienta al gusto
Lava y ralla los tomates -o tritúralos- hasta obtener una base jugosa. Sazona con sal, pimienta y un toque de aceite de oliva.
Prepara el pesto casero triturando albahaca fresca, ajo, queso tipo parmesano rallado y aceite de oliva. Sustituye los piñones por cacahuetes para reforzar el contraste de la receta.
Dispón el tomate en el fondo de un plato amplio como base.
Sirve las lonchas de Bacalao Salvaje Ahumado en Aceite, recién sacadas de la nevera, sobre el tomate.
Incorpora pequeñas cucharadas de pesto sobre el bacalao ahumado y termina espolvoreando los cacahuetes tostados y picados por encima.
- Pescado
- Frutos secos
- Lácteos







