RECETAS
Canapés de pimientos

El pimiento asado y el bacalao llevan generaciones compartiendo mesa en la cocina española, y la razón es muy sencilla: el dulzor concentrado del pimiento equilibra el punto salino y el ahumado del pescado. En estos canapés de pimientos, esa pareja de siempre llega sobre una rebanada de pan tostado en su forma más simple y deliciosa. Tres elementos, una elaboración sencilla y un resultado que será el rey de cualquier aperitivo.
Pimientos: producto de temporada con carácter propio
El pimiento llegó a Europa desde América en el siglo XVI y no tardó en convertirse en uno de los productos más empleados en la cocina mediterránea. Hoy existen centenares de variedades: dulces, picantes, carnosas, finas, e incluso de temporada de invierno o de verano.
En España, algunos de los más arraigados son el pimiento rojo de asar, el pimiento verde italiano, habitual en frituras, sofritos y guisos y el pimiento del piquillo, con un sabor especialmente concentrado y una presencia fundamental en nuestro recetario.
La temporada del pimiento rojo se extiende principalmente entre julio y octubre. Durante estos meses, su carne resulta más firme, el color es más profundo y el sabor, más dulce. Fuera de temporada, el pimiento asado en conserva es una alternativa muy práctica.
Distintos pimientos, un sinfín de recetas
Entre todas las variedades, el pimiento del piquillo de Lodosa merece una mención especial. Pequeño, de forma triangular y color rojo intenso, se cultiva en la Ribera de Navarra y cuenta con Denominación de Origen Protegida.
Tradicionalmente se asa directamente al fuego, se pela a mano y se envasa sin cubrirlo con agua. Este proceso aporta un punto ligeramente ahumado y concentra su dulzor natural.
Además, es uno de los pimientos más versátiles en la cocina. Se puede rellenar, triturar para elaborar salsas, servir entero como guarnición o transformarlo en una confitura. Con bacalao, ya sea ahumado, fresco o desalado, forma una de esas combinaciones que la cocina española lleva perfeccionando durante generaciones.
Pero las posibilidades del pimiento van mucho más allá de la variedad elegida. Asado al horno o a la brasa queda suave, jugoso y con un dulzor más concentrado, por lo que resulta perfecto para ensaladas, acompañamientos, etc. También se puede transformar en una mermelada o una confitura, dos opciones más golosas que funcionan especialmente bien con quesos curados, patés o carnes.
Otra posibilidad es elaborar una mayonesa casera de pimiento, que aporta cremosidad y color a tostas, bocadillos y aperitivos. El pimiento caramelizado, cocinado lentamente con aceite y una pequeña cantidad de azúcar, ofrece un sabor más intenso y una textura casi melosa.
En cualquiera de estas versiones, combina especialmente bien con productos de sabor marcado. Atún, anchoas, pollo asado, huevo duro o queso de cabra encuentran en el dulzor del pimiento un buen contrapunto. Y, por supuesto, también en unos canapés de pimientos con bacalao ahumado, protagonista de nuestra receta.
Canapés de pimientos del piquillo con bacalao ahumado
En Domínguez proponemos una versión sencilla y fabulosa: pan tostado, pimientos del piquillo y Bacalao Salvaje Ahumado en Aceite. El dulzor y el punto ligeramente asado del pimiento equilibran muy bien el sabor del bacalao ahumado, dando lugar a una combinación de siempre que funciona especialmente bien en formato canapé.
La pareja pimiento y bacalao ahumado funciona igual de bien en otros formatos: los pimientos del piquillo rellenos son la versión más clásica, el timbal de bacalao ahumado la más vistosa para una mesa de celebración, y las tartaletas de bacalao ahumado la opción de aperitivo cuando se quiere un bocado que se terminará rápido en la mesa.
- 90 g de Bacalao Salvaje Ahumado
- 8 pimientos del piquillo
- 8 rebanadas de pan de barra o pan de payés
Escurre bien los pimientos del piquillo para retirar el exceso de líquido. Si son grandes, córtalos en tiras anchas adaptadas al tamaño del pan.
Corta el pan en rebanadas de bocado y tuéstalo en el horno a 180 °C durante 5-7 minutos, o en una tostadora, hasta que esté dorado y crujiente. Deja que se enfríe ligeramente antes de montar los canapés.
Dispón una tira de pimiento del piquillo sobre cada rebanada, cubriendo bien la superficie.
Saca el Bacalao Salvaje Ahumado en Aceite de la nevera uno o dos minutos antes de servir. Dispón una fina loncha sobre cada canapé.
Termina con un hilo del aceite del propio envase y sirve de inmediato para que el pan conserve su textura y su toque crujiente.
- Pescado
- Gluten







