RECETAS
Carpaccio de higos con bacalao ahumado

Hay veces que, uniendo tan solo dos productos de nivel, obtenemos un plato sorprendente y delicioso. En ese sentido, es clave apostar por productos de calidad y de temporada, ya que los beneficios son múltiples: sabor, nutrientes y compromiso con el medioambiente. Por estas razones, hoy preparamos un carpaccio de higos con Bacalao Salvaje Ahumado en aceite, una receta gourmet, colorida y muy fácil de elaborar, que apuesta por dos delicias que, juntas, se potencian al máximo.
El universo de los carpaccios de frutas
Aunque el carpaccio nació en Italia y en su origen se presentaba con finas láminas de carne, hoy esta técnica va mucho más allá. Existen versiones con verduras, pescados y también con frutas. Los carpaccios de frutas, como los de mango, piña o fresas, son frescos, saludables y resultan ideales para dar un toque diferente a la mesa.
Entre ellos, el carpaccio de higos ocupa un lugar especial. Su textura melosa y su sabor entre dulce y floral lo convierten en el acompañante perfecto de productos salados, especialmente de ahumados, quesos suaves o anchoas.
Un fruto de temporada efímera
El higo es una joya de final de la temporada de verano que se extiende hasta el otoño. Su época ideal va de agosto a noviembre, y su interior rojizo y brillante esconde una pulpa rica en fibra, calcio y antioxidantes.
¿Sabías que se trata de una flor invertida? Entre junio y julio, el árbol ofrece sus primeras brevas, preludio de los higos que madurarán al final del verano. Este fruto, dulce y jugoso, brilla tanto en elaboraciones saladas como en postres, aportando siempre un toque sofisticado. Además, fuera de temporada, puede disfrutarse seco o en forma de mermeladas y confituras, conservando todo su dulzor característico.
Nuestra versión: carpaccio de higos con bacalao ahumado
En Domínguez damos una nueva versión de este clásico: un carpaccio de higos con Bacalao Salvaje Ahumado conservado en aceite. Un manjar de textura sedosa, con su punto justo de sal, su ahumado elegante y su corte a cuchillo: la finura perfecta para combinar con los higos.
Con la unión de ambos conseguimos un plato equilibrado y muy visual, que combina el dulzor de la fruta con el aromatizado único del bacalao. Se termina con cebolleta china o cebollino fresco picado, que aporta un toque de color y sabor.
¿Te gustan especialmente los carpaccios? Entonces disfrutarás de otras elaboraciones ligeras y de recetas que hemos creado para triunfar, como el carpaccio de salmón ahumado con salsa suave de mostaza y miel, el carpaccio de calabacín con salmón ahumado o el clásico carpaccio de bacalao ahumado.
- 130 g de Bacalao Salvaje Ahumado
- 6 higos maduros
- Cebollino fresco picado o cebolleta china al gusto
- Aceite de oliva virgen extra
- Sal en escamas
Lava los higos, sécalos con cuidado y córtalos en láminas finas.
Dispón las rodajas formando una base en un plato amplio.
Coloca las lonchas de bacalao ahumado sobre los higos, dejando que se integren de forma natural.
Añade unas gotas de aceite de oliva virgen extra —o, si lo prefieres, el aceite que acompaña al bacalao— y, finalmente, unas escamas de sal.
Termina espolvoreando por encima cebolleta china o cebollino picado muy fino, y sirve al momento.
- Pescado







