RECETAS

Crema de guisantes

Crema de guisantes
dificultad
Fácil
duracion
25 min
cantidad
4 personas
calorias
195 Kcal

La crema de guisantes es uno de esos platos que logran un equilibrio muy natural entre lo saludable y lo sofisticado. Su color verde intenso y su textura suave la convierten en una opción muy versátil, perfecta tanto para el día a día como para una comida más especial o una cena elegante. Es una receta sencilla que parte de un ingrediente humilde, pero que bien trabajada puede dar mucho juego.

El guisante: una legumbre fresca y versátil

Aunque muchas veces se asocia a la verdura, el guisante es en realidad una legumbre. Se caracteriza por su sabor ligeramente dulce y su textura tierna, especialmente cuando está en temporada.

Aunque hoy los consumimos de forma cotidiana, el guisante tiene una historia aristocrática. En la Francia de Luis XIV, eran considerados un manjar tan exclusivo que se comían como un dulce en la corte de Versalles.

Su temporada es efímera, concentrándose en los meses de primavera, principalmente de marzo a mayo. Es en este momento cuando podemos encontrar variedades tan preciadas como el guisante lágrima, apodado el “caviar verde” por su explosión de sabor y su delicadeza.

Se puede emplear fresco, cuando está en su mejor momento. No obstante, para una crema de guisantes fuera de temporada, el guisante congelado de calidad es un aliado excepcional, ya que se recolecta y ultracongela en su punto óptimo de maduración, preservando todo su dulzor y vitaminas.

A la hora de cocinarlo, es importante no prolongar demasiado la cocción. Unos minutos bastan para que quede tierno sin perder su color ni su frescura.

Tips para elaborar una crema perfecta

La crema de guisantes es una de las recetas más agradecidas de la cocina. Puede elaborarse sola o combinarse con otros ingredientes como puerro, patata o incluso zanahoria, que aportan más cuerpo y matices.

La crema de guisantes puede prepararse de forma tradicional en olla o utilizando robot de cocina tipo Thermomix. En casa, la versión en olla sigue siendo la más habitual y permite controlar mejor el punto de cocción.

Se parte normalmente de un sofrito suave de verduras como puerro o cebolla, al que se incorporan los guisantes y un caldo ligero. Después, se tritura todo hasta conseguir una textura homogénea. Para un acabado más fino, se puede pasar por un colador o chino.

Tradicionalmente, uno de los acompañamientos más habituales ha sido el jamón, que aporta un punto salino y contraste de textura. En esta receta, partimos de esa idea, pero buscamos un resultado más ligero y equilibrado.

Receta de la crema de guisantes

En Domínguez, te proponemos una evolución gourmet: sustituimos el contraste salino tradicional por la elegancia de nuestro Bacalao Salvaje Ahumado cortado manualmente en lonchas. Al servirnos de esta delicia, aportamos una textura mantecosa que se funde con la crema tibia y unos matices aromáticos únicos.

Nuestra versión busca el contraste puro: la base sedosa, la mordida firme de los guisantes enteros escaldados -que aportan el punto crujiente-, las finas lonchas de Bacalao Salvaje Ahumado y la frescura del cebollino fresco.

Este imprescindible Domínguez funciona especialmente bien con todo tipo de cremas. Si te gustan este tipo de recetas, también puedes descubrir nuestra sopa verde con bacalao ahumado, un delicioso salmorejo cordobés con bacalao ahumado o los siempre recurrentes vasitos de bacalao ahumado y aguacate.

INGREDIENTES
  • 90 g de Bacalao Salvaje Ahumado
  • 500 g de guisantes (frescos o congelados)
  • 1 puerro (parte blanca)
  • 1 patata pequeña (opcional)
  • 750 ml de caldo de verduras suave
  • Cebollino fresco
  • AOVE
  • Sal
  • Pimienta negra
ELABORACIÓN
Paso 1

Rehoga el puerro picado en una olla con un hilo de AOVE a fuego suave hasta que esté tierno. Si quieres añadir patata, incorpórala troceada y cocina un par de minutos.

Paso 2

Incorpora el caldo y, cuando comience a hervir, añade los guisantes. Cocina durante 5 minutos, hasta que estén tiernos.

Paso 3

Reserva un pequeño puñado de guisantes y enfríalos en agua con hielo para mantener su color.

Paso 4

Tritura el resto hasta obtener una crema fina. Si lo deseas, puedes colarla con la ayuda de un colador para conseguir una textura más suave y fluida.

Paso 5

Sirve la crema en platos hondos y dispón por encima el Bacalao Salvaje Ahumado cortado en finas lonchas. Si lo prefieres, puedes cortarlas en pequeños dados o en tiras.

Paso 6

Presenta con los guisantes reservados previamente, cebollino fresco picado y un hilo del propio AOVE del Bacalao Ahumado para potenciar todo su sabor.

ALÉRGENOS
  • Pescado
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