RECETAS
Ensalada de trigo sarraceno con salmón ahumado

Cuando pensamos en bases para ensaladas, solemos recurrir a clásicos como los brotes, la pasta, el arroz o la quinoa. Pero hay otros ingredientes igual de interesantes que pueden aportar sabor, textura y, además, muchos beneficios nutricionales. Ahora bien, ¿alguna vez te has planteado preparar una ensalada de trigo sarraceno?
El trigo sarraceno, también conocido como alforfón (Fagopyrum esculentum), es el protagonista de esta receta ligera, sabrosa y diferente: ensalada de trigo sarraceno con salmón ahumado, aguacate, cebolla roja y canónigos.
Una combinación saludable, perfecta para los días en los que apetece comer bien, sin estar durante horas en la cocina y con un plato en el que el rey es una proteína de calidad que aporta frescura y equilibrio a esta ensalada de trigo sarraceno.
Qué es el trigo sarraceno y por qué deberías incorporarlo a tu cocina
Aunque se le llame “trigo”, el trigo sarraceno no contiene gluten, por lo que es una alternativa apta para personas celíacas o con intolerancia. No es un cereal en realidad, sino una semilla que se comporta como tal, por lo que se le denomina como pseudocereal. Se originó en Asia, pero al crecer en popularidad, su cultivo se ha extendido por Europa del Este y también por regiones del norte de España.
Este superalimento es fuente de proteínas vegetales, fibra, hierro, magnesio y antioxidantes. Su bajo índice glucémico y su capacidad saciante lo convierten en un gran aliado para mantener la energía estable durante todo el día. Además, ayuda a mejorar la digestión, regular el tránsito intestinal y reducir la inflamación.
Cómo se cocina y dónde comprar trigo sarraceno
Aunque su consumo no está tan extendido como el de otros alimentos como la quinoa o la pasta, puedes encontrarlo fácilmente en tiendas ecológicas, herbolarios y supermercados con sección bio, tanto en grano como en harina (ideal para tostas o crepes sin gluten). Para elaborarlo, basta con cocerlo en agua con sal durante 15-20 minutos y después enfriarlo, igual que harías con la quinoa o el cous cous.
Una vez cocido, el trigo sarraceno se convierte en una base ideal para platos fríos, desde ensaladas hasta bols o tostadas, y combina especialmente bien con ingredientes frescos como hortalizas, hojas verdes, pescado o incluso frutas.
Ensalada de trigo sarraceno con salmón ahumado: perfecta para cuidarse
En esta receta, te proponemos una ensalada con trigo sarraceno como base, que completamos con nuestros Dados de Salmón Ahumado, que ya vienen cortados y listos para disfrutar. Aportan todo el sabor Domínguez, con ese aromatizado sutil que nos caracteriza, al que se suma la practicidad de no tener que cocinarlos.
Lo acompañamos de aguacate laminado, cebolla roja en juliana, canónigos y unas semillas de sésamo negro. El resultado es un bol completo, sabroso y con diferentes texturas, que elevará una ensalada a la categoría de plato gourmet.
Si prefieres probar otras ideas frescas para el verano, aquí tienes dos propuestas Domínguez que te encantarán, dos platos fríos deliciosos: como este Cous cous con salmón ahumado o esta Ensalada de pasta con salmón ahumado y bimi.
- 95 g de Dados de Salmón Ahumado
- 200 g de trigo sarraceno cocido
- 1/2 aguacate maduro
- Un puñado de canónigos frescos
- 1/4 de cebolla roja
- Semillas de sésamo negro (opcional)
- Aceite de oliva virgen extra al gusto
- Zumo de lima o limón al gusto
- Sal y pimienta al gusto
Cocina el trigo sarraceno siguiendo las instrucciones del fabricante. Normalmente suele estar listo en unos 20 minutos, cuando queda tierno pero con mordida. Una vez cocido, enfríalo bajo agua fría, escúrrelo bien y resérvalo.
Corta la cebolla roja en tiras finas -en juliana-, pela el aguacate y córtalo en finas láminas.
En un bol o plato hondo, sirve una base de trigo sarraceno. Coloca por encima los canónigos, la cebolla, el aguacate y, por último, los Dados de Salmón Ahumado.
Añade unas semillas de sésamo, aliña con AOVE y zumo de lima, y salpimenta al gusto.
- Pescado.
- Sésamo.
- Puede contener trazas de gluten, crustáceos y huevo.







