RECETAS
Patatas Hasselback con salmón ahumado

Las patatas son uno de los ingredientes más versátiles que existen. Se pueden preparar de mil maneras, desde guarniciones sencillas hasta recetas más elaboradas, y siempre queda exquisitas. En esta ocasión, las convertimos en una versión diferente, con una receta que lo tiene todo. Es vistosa, sabrosa y muy fácil de preparar. Hablamos de las patatas Hasselback, también conocidas como patatas en abanico, con un corte tipo acordeón, que aquí servimos junto al auténtico protagonista, nuestro Salmón Ahumado Suprême.
Combinar patatas y salmón ahumado Domínguez siempre funciona, como te hemos mostrado en muchas y diversas recetas como nuestra ensalada de patata y salmón ahumado, en unas milhojas crujientes coronadas con nuestro Tartar o incluso añadiendo un huevo frito a estos dos elementos y convirtiendo el plato en unos deliciosos huevos estrellados.
El origen de las patatas Hasselback
Esta receta no es nueva, aunque en los últimos tiempos hayan ganado popularidad en redes, con recetas que superan los 30 millones de visitas. Las patatas Hasselback surgieron en Suecia en los años 50, concretamente en el restaurante del hotel Hasselbacken, en Estocolmo. Allí se instaló la primera escuela de cocina sueca.
¿Y cómo se elaboraron por primera vez? La ‘culpa’ fue de los alumnos, que explorando diferentes formas de dar más empaque a esta guarnición y elevarla a lo más alto, empezaron a elaborarla de esta manera.
Lo que las distingue es su peculiar forma de abanico, que se logra al realizar pequeños cortes transversales en la patata sin llegar a la base. Esta técnica permite que resulten muy vistosas y, al mismo tiempo, crujientes por fuera y cremosas por dentro, además de que puedan rellenarse fácilmente sin romperse.
¿En horno o en airfryer? Siempre quedan espectaculares
Tradicionalmente se cocinan al horno, pero también pueden prepararse en ese amigo que muchos tenemos en la cocina y nos hace la vida más fácil, la freidora de aire. Elaborarlas así acelera los tiempos y facilita el proceso.
Nuestra propuesta con Salmón Ahumado
Una vez cocinadas las patatas Hasselback, las servimos con lonchas finas de nuestro Salmón Ahumado Suprême, que gracias a su textura melosa y su corte preciso se adapta a la perfección a las hendiduras de la patata. ¿El resultado? Un plato completo, equilibrado y muy refinado tanto en sabor, como a nivel visual.
Son ideales como guarnición, pero también funcionan como plato único si las acompañas con una proteína que haga de ellas un plato principal y completo. Y ahí es donde entra nuestro excepcional Salmón Ahumado Suprême.
- 100 g de Salmón Ahumado Suprême
- 2 patatas grandes tipo Monalisa o Kennebec
- Aceite de oliva virgen extra
- Mantequilla
- Sal y pimienta al gusto
- Hojas de albahaca fresca (opcional para decorar)
Precalienta el horno a 200 °C o la freidora de aire a 180 °C. Lava las patatas sin pelarlas y sécalas.
Con la ayuda de un cuchillo afilado, realiza cortes finos a lo ancho de cada patata sin llegar hasta el final, de modo que se mantenga entera pero abierta en abanico. Un truco: puedes colocar la patata entre dos cucharas de su tamaño o palillos de sushi para evitar cortarla del todo.
Coloca las patatas en la bandeja de horno o en la cesta de la freidora. Rocía con aceite de oliva virgen extra, añade sal y pimienta al gusto. Antes de introducirlas, incorpora un dado de mantequilla encima de cada patata.
Cocínalas en el horno durante 40-45 minutos a 200 grados. Si eliges la freidora de aire, cocínalas durante 30 minutos a 180 grados. En ambos casos han de hornearse hasta que estén doradas y tiernas por dentro.
Cuando las patatas estén listas, deja templar un par de minutos, saca el Salmón Ahumado Suprême de la nevera y ve insertando, entre las ranuras, las lonchas dobladas de salmón ahumado, previamente cortadas por la mitad o en pequeños trozos. Puedes ayudarte de unas pinzas para colocarlas con delicadeza.
Decora con unas hojas de albahaca fresca justo antes de servir.
- Pescado.







